miércoles, 16 de marzo de 2011

inventio•lab: Curso Medios, redes sociales y votos

inventio•lab: Curso Medios, redes sociales y votos: "CURSO MEDIOS, REDES SOCIALES Y VOTOS inventio invita a nuestra comunidad a participar del curso Medios, redes sociales y votos que se real..."

¿Sociedad de la in-formación?

Para hablar de la sociedad de la información, voy a tomar el caso de la política y la televisión, para definir qué tan objetiva es esta mencionada información que se muestra a los televidentes. A través de una investigación experimental Lyengar y Kinder concluyen que: “las noticias televisivas influyen de un modo decisivo en las prioridades atribuidas por las personas a problemas nacionales y las consideraciones según las cuales valoran a los dirigentes políticos” (1987). El caso de Estados Unidos es tan simple como que cuatro de cinco americanos declaran que votan en función de lo que aprenden en la pantalla.  En Europa la situación es diferente ya que los periódicos y los partidos políticos tienen aún un peso que puede equilibrar la influencia de la televisión.  ¿Continua siendo cierta esta afirmación cuando se ven casos como los de Italia y Francia, o por el contrario lo que se ve en las pantallas afecta también la decisión de voto en Europa?[1]

Así que, ahora estamos pasando al candidato video dependiente o sondeo dependiente.  Ya no importan tanto las ideas que expongan, o el partido al que pertenezcan sino la forma en que presenten su historia en la televisión (o lo telegénico que sea), que tan cercanos o lejanos los sientan los televidentes. ¿Qué pasa cuando los sondeos se hacen entre personas que no tienen conocimientos políticos y cuando los sondeos son “verdades” para todos?

Todo lo anterior se debe quizá a lo que muestra Lyotard[3] en su libro cuando asegura que para la cultura postmoderna el gran relato ha perdido su credibilidad.  La decadencia del relato como un efecto de las técnicas y las tecnologías a partir de la segunda guerra mundial.  Toda esta crisis del saber científico, que se multiplica desde fines del S. XIX, procede de una deslegitimación interna del principio de legitimidad del saber. Sartori, por su parte, muestra quizá esta realidad, cuando dice que en Occidente tenemos un bajo nivel de personas políticamente formadas e interesadas (entre el 10 y 25 por ciento del universo, mientras que aquellos que son competentes cognitivamente (aquellos que pueden tomar decisiones políticas con conocimiento) alcanzan niveles de 2 ó 3 por ciento).  ¿Si las universidades no legitiman el saber, si no se dedican a la investigación, cómo y dónde se forman las personas competentes en el tema político.  Si lo más importante es el dominio de la tecnología y no la legitimación del saber, entonces será el caos quién siga reinando?

A lo anterior se suma una infinidad de nuevos lenguajes, que nadie puede hablar en su totalidad, que carecen de metalenguaje[4] universal… los savants se han convertido en científicos, las tareas de investigación desmultiplicadas se convierten en tareas divididas en parcelas que nadie domina (Lyotard).  Y aquí retomo a Vattimo quien dice, la radio, la televisión y los periódicos se han convertido en componentes de una explosión y multiplicación generalizada de visiones del mundo.  ¿Con tantas visiones y tantos lenguajes, estamos expuestos a ser los esclavos de aquel que encuentre un discurso tan ambiguo que lo sintamos próximo, y si el discurso es ambiguo a ¿qué nos estamos enfrentando?

A este respecto Graber[5] dice: se considera que este lenguaje audiovisual es tan ampliamente conocido —tanto por los productores de televisión como por el público— que la literatura general en la producción de televisión en gran parte fracasa en proporcionar conocimientos lingüísticos y se extiende mucho más en los detalles técnicos del uso de la cámara, iluminación y proyección. Se presume que los periodistas de la televisión son igualmente expertos en la manera de expresarse tanto en la forma visual como la verbal, por lo que es innecesario educarlos sobre la mejor manera de expresar sus mensajes. Mediante la repetida presentación de las noticias por televisión, el público, a su vez, aprende los códigos estandarizados de imágenes (Graber, 1984; Millerson,1976).  En este orden de ideas en donde prima lo técnico sobre el lenguaje, los televidentes resultan ser unos consumidores, producidos por el productor y de aquí nace la pregunta y al ¿productor quién lo produce?  ¿Acaso de esta supremacía de las técnicas procede la erosión interna del principio de legitimidad del saber? 

De allí surge que los juegos del lenguaje científico se convierten en juegos ricos, donde el más rico tiene más oportunidades de tener razón. Una ecuación se establece entre riqueza, eficiencia y verdad (Lyotard).  Esto se ve cada vez más en el caso de la política donde el que llega más lejos es que tiene más acceso a los medios de comunicación, pero estar en los medios cuesta, entonces sólo quienes pueden costear el estar allí, arriban a jugar el juego del poder.  ¿Y entonces la brecha social se abre más gracias al uso de la tecnología? Las diferencias son más notorias porque ya no sólo está el hecho de no tener dinero, sino también la realidad de no hablar el lenguaje de las máquinas y además el hecho de no estar presente en el imaginario colectivo.  Ahora no se compran savants, técnicos y aparatos para saber la verdad sino para incrementar el poder. Esta carrera por lograr el poder se ve apoyada por las tecnologías como la televisión que no se preocupan por presentar la verdad, ni siquiera por buscarla sino que simplemente en tener el mayor número de televidentes con su televisor prendido. La cuestión es saber en qué puede consistir el discurso del saber, y si puede constituir una legitimación (Lyotard). 

Quisiera terminar para aplicar a los medios las preguntas que Lyotard hace con respecto a la enseñanza: ¿quién transmite? ¿qué? ¿a quién? ¿con qué apoyo? ¿de qué forma? ¿y con qué efecto?



[1]  http://www.elpais.com/articulo/internacional/Berlusconi/tiene/poder/estremecedor/medios/comunicacion/elpepiint/20010512elpepiint_12/Tes
[2] http://www.institut-gouvernance.org/en/analyse/fiche-analyse-245.html
[3] LYOTARD, (1986). La condición postmoderna. Madrid: Cátedra
[4] Lenguaje utilizado para referirse a otro lenguaje que se llama el lenguaje objeto (fuente wikipedia)
[5] Graber, Doris. PH D.  Profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Illinois de Chicago.  ¿Sólo importan las palabras? http://fcom.altavoz.net/prontus_fcom/site/artic/cuadernos/07/05_dgraber.pdf
Sartori, G. (2000).  Homo videns: La sociedad teledirigida”. Madrid, Taurus
Vattimo, G. (1996). “La sociedad transparente. Barcelona: Paidós-ICE UAB

martes, 1 de marzo de 2011

Las campañas ganadoras dependen de la estrategia y no del medio

Durante la campaña a la presidencia de Barack Obama en Estados Unidos (2008), los políticos, los medios y personas de diferentes países (entre ellos investigadores), estuvieron de acuerdo que haber ganado las elecciones fue un éxito de la web 2.0.  Yo pienso que quienes hacen esta afirmación se basan en una pequeña parte de la realidad, ya que Internet fue usado en la campaña, como una herramienta más (dentro de muchas):

1.      Un país cansado del partido de gobierno y de su presidente

2.      Una guerra que no tenía razón de ser, o por lo menos no la razón que se la había comunicado al público

3.      Un programa de gobierno claro, conocido, compartido, socializado

4.      Un candidato con una historia clara y contada a través de su vida, su experiencia y sus libros (best-sellers)  publicados antes de ser candidato a la presidencia

5.      Experiencia en trabajo con comunidades (para mí el punto más importante). Obama desde el principio de su ejercicio profesional trabajó con comunidades. Aprendió que crear relaciones con grupos que tienen intereses comunes es la forma de influir en una comunidad

6.      Estrategia de comunicaciones construida con un objetivo claro (construir la campaña con la participación de la gente que va a salir a votar para ganar –dar poder a los que no lo tienen-)

7.      Bases de datos nacionales del partido, mejorada  con la ayuda de expertos en sistemas y en comunicación con el objetivo de hacer la información útil, de fácil acceso, fácil consulta y fácil alimentación (cada persona nueva siempre dejaba sus datos y los coordinadores tenían acceso a la alimentación y la consulta de los mismos)

8.      Asesoría de los mejores en cada una de las áreas (comunicaciones, software, bases de datos, internet, diseño, retórica, trabajo comunitario, entre otras)

9.      Construcción de actividades con las comunidades, teniendo el apoyo de los líderes de las mismas. Estar cerca de los ciudadanos a través de personas que conocen y respetan (líder comunitario, vecino, político de la región...)

10.  Participación de la gente con sus propios recursos (ideas, dinero, amigos, fiestas, impresiones, llamadas).  Todo se podía donar y discutir, lo que generó una interesante sinergia al interior de la campaña

11.  Uso de medios tradicionales (la campaña de Obama fue la que más dinero invirtió en publicidad en medios tradicionales)

12.  Utilización de los medios sociales para apoyar el trabajo que se hacía con las comunidades en el terreno.  Por ejemplo, con mapas interactivos de dónde había actividades de la campaña o con un sitio web en donde las personas podían inscribirse y administrar sus actividades (que siempre estaban pensadas para atraer más personas a la campaña)

13.  Dejar libertad a las personas para crear, teniendo una gestión centralizada. Los mensajes eran lo suficientemente claros para que cada quien supiera qué hacer

14.  Apoyo de personalidades de la política, la música, el cine, la televisión, líderes comunitarios entre otros
Entonces, si bien es cierto que Internet jugó un papel importante, no fue el eje de este triunfo.  El éxito fue la gente y su empoderamiento con el candidato y con el mensaje.  Todos tenían algo qué decir y siempre era basado en un mensaje gestionado desde la campaña y que era  simple, corto, creíble, consistente, novedoso, sonoro, inspirador, visual, cuestionador y contextualizado.