lunes, 22 de agosto de 2011

Twitter dentro de la estrategia puede marcar la diferencia en una elección


En estos días he estado pendiente de las cuentas de los candidatos a la alcaldía de Bogotá en medios sociales sobre todo twitter.  De una manera general he visto que los candidatos que van en los 6 primeros lugares tienen cuentas en este medio, lo hacen respetando el lenguaje, escribiendo mensajes cortos y en algunos casos, siguiendo a las personas que los siguen.  Hoy estoy escribiendo sólo porque pienso que sería interesante que los políticos se arriesgarán más a la hora de construir relaciones en las redes.

Pienso que un medio como estos que permite una comunicación directa, rápida y concisa merece que los políticos se tomen el tiempo para escuchar y para demostrar que lo hacen, para responder, para seguir a quienes los siguen (sean o no de su mismo partido o forma de pensar).  Yo me siento frente a mi cuenta de twitter por ejemplo y veo tanta riqueza entre las personas a las que sigo y me siguen, que pienso que en una campaña para ganar un cargo público todo esto, bien administrado, puede hacer cambiar los votos en una elección.

Mi pregunta es ¿para qué usar twitter como se usan los medios tradicionales (sólo para informar), si en realidad allí hay personas interesadas e interesantes que están siempre dispuestas a crear, a colaborar, a dar ideas? En mi año en este medio, he encontrado personas inmensamente generosas que han compartido su conocimiento y su tiempo tanto en el 2.0 como en el 1.0.  Incluso es un espacio para crear empresa, para encontrar nuevas actividades, para desahogarse, para encontrar amigos, para profundizar sobre temas… la lista depende de los intereses de cada uno y todo se puede lograr. 

Si los candidatos hicieran todo esto ganarían, sabiendo que el twitter puede ser usado para la publicación de forma personal y desde la administración a través de un tercero. Con esto de la administración quiero decir una persona de la absoluta confianza, con el conocimiento, la seriedad, el profesionalismo que pueda mirar la cuenta todo el tiempo de forma estratégica, para ver qué se dice en el medio, cuáles son los temas que preocupan a la gente, quienes son los seguidores (a través de sus bios y sus blogs), para decidir a quién se sigue, para recomendar temas generales a tratar, para ayudar a construir respuestas. Para estar allí soportando al candidato a la hora de construir relaciones.  Porque si se está simplemente para dar a conocer el mensaje sin entender que ahora los receptores son también emisores pues entonces no sirve de nada estar allí.

Hay que usar este medio sin miedo, con la seguridad de tener un mensaje claro y de que la gente agradece ser seguida cuando sigue, ser escuchada cuando habla, ser tenida en cuenta cuando participa.  Espero que de ahora en adelante (tal vez ya no lo veremos en la campaña de este año), los candidatos se arriesguen a ser ellos mismos y aprovechen sus riquezas y aquellas de las que los siguen.

lunes, 8 de agosto de 2011

Los mensajes ganadores tienen 95% de trabajo y 5% de genialidad

Sólo quienes se toman el tiempo para construir su mensaje, pueden ser ganadores (en elecciones, en ventas, en lectores…).  Entonces, si esto es así de claro por qué todavía quedan quienes aún sabiendo lo que tienen para decir no se toman el tiempo de organizarlo, de escribirlo, de ponerlo a prueba con los que están a favor y en contra. 

Para construir el mensaje sólo hay que tomarse el tiempo y tener la paciencia para definir el QUÉ, el objeto, el centro, el mensaje.  Luego definir la estrategia, que es el CÓMO. Luego definir DÓNDE, los medios que se utilizarán para difundir el mensaje. De allí se define el CUÁNDO, el mejor momento para presentarlo.  Y el QUIÉN, cuál es público al que queremos llegar.

Es importante también que desde el principio se tenga claro el POR QUÉ y PARA QUÉ del trabajo que se va a realizar.  Teniendo estás respuestas es casi seguro que el mensaje llegará a aquellos a quienes nos interesa llegar.  Sin embargo son pasos que toman tiempo,  mientras más tiempo se les dedique mejor será el resultado y más claro, corto y conciso será el mensaje.

Para conocer un mensaje exitoso sólo hay que ver por ejemplo candidatos que hoy son presidentes, productos que ocupan el primer lugar, blogs que son los más leídos, entre otros. Así que el objetivo es llegar a mensajes tan depurados que sean fáciles de comunicar y fáciles de retener y de replicar cuando llegan al público. Además deben ser mensajes con los que muchos se sientan identificados.

En resumen hay que aprender a escuchar para ir puliendo el mensaje a tal punto, que sean otros los que a su vez lo escuchen y lo replican entre sus redes.  Así que el mensaje debe ser simple, breve, creíble, consistente, novedoso, inspirador, cuestionador, contextualizado y  relevante. Para esto hay que responder el qué, el cómo, el cuándo, el dónde, el quién,el  por qué y el para qué.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ten claro el mensaje y luego publícalo donde quieras

En estos días he estado oyendo programas de radio o leyendo artículos sobre cómo ser el más seguido en las redes sociales, los he oído dedicados a hablar de los medios, de su lenguaje, de su utilización, de si es importante o no tener muchos seguidores. Así que a partir de ésto, me puse a pensar en el mensaje y me vino a la memoria una frase de San Agustín: ama y haz lo que quieras. Yo quiero tomarme esta frase para el caso de la comunicación, para decir: ten claro el mensaje y luego publícalo donde quieras. 

Lo importante en los medios sociales no es cuántas veces al día publiques, ni siquiera el número de seguidores que tengas sino que tengas claro tu mensaje, en esa medida los seguidores, o lectores van a seguir a quien tiene algo que decir, o mejor dicho, que sabe lo que está diciendo.  Porque o sí no, de lo contrario, tal vez habrá muchos seguidores de mensajes vacíos, que a la larga no significa nada.  Entonces, sin lugar a dudas definir el qué con disciplina, con conocimiento, con fuentes, con ayuda de otros, es la mejor manera de estar en las redes y de ser coherentes con lo que se dice, porque o sí no a la larga el discurso se quedará vacío con muchos seguidores y sin nada que decir.

El medio es una herramienta que ayuda a llegar de un punto A a un punto B, pero no es el centro, por eso es importante que quienes quieran convertir sus ideas en seguidores, fanáticos, votantes, compradores o lectores, trabajen en el proceso de construir el qué.  Qué quiero decir y en qué está sustentado lo que digo es el eje del trabajo en los medios sociales o tradicionales.  Los políticos, escritores, comunicadores y profesionales del mercadeo denominados ganadores lo tienen claro y siempre lanzan el mensaje correcto y los perdedores (que en muchos casos pueden ser mejores), pierden porque no tienen claro su mensaje, porque no se toman el tiempo de construir las bases de lo que será el proceso de comunicación.  Pero es así también para las grandes empresas que son exitosas en los medios sociales, tienen éxito porque su mensaje es claro, coherente, consecuente y porque es uno solo, presentado en diferentes medios.  Ese es el secreto, tener definido el qué, luego construir el cómo (la estrategia) y desde allí definir en qué medios se va a estar, cuándo, con quién, para qué y por qué.

Entonces, el asunto es tan simple y complicado como conocer el QUÉ a la perfección y esto se logra escuchando (lo que uno tiene para decir y lo que los otros dicen a favor y en contra), luego definir una estrategia un camino a seguir, después definir los medios y hablar sus lenguajes y finalmente disfrutar de la creación de relaciones enriquecedoras en las que primen el respeto y el reconocimiento de quienes somos y quienes son los otros.